Posted on: junio 16, 2024 Posted by: Fran Cortes Comments: 0

Tras hablar en nuestra serie de leyendas olímpicas de Pat Summitt y de Uliana Semenova, ahora nos toca hablar de una de las grandes leyendas del baloncesto norteamericano, la ala-pívot Cheryl Miller a quien hemos elegido como protagonista de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84.

Estamos actualmente inmersos en una época de redes sociales en las que una jugadora como Caitlin Clark se ha convertido posiblemente en una de las figuras mediáticas más importantes de la historia del baloncesto femenino. Ahora es un buen momento para hablar de Cheryl Miller, una de las primeras figuras mediáticas del baloncesto femenino. Fue en un época sin redes sociales pero protagonizó portadas de revistas y se convirtió en una de las primeras estrellas con permiso de Lusia Harris o Ann Meyers.

Como ya comentamos en los capítulos anteriores los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 estuvieron marcados por el boicot realizado por los países del bloque soviético. Con dicho boicot la selección de Estados Unidos era clara favorita en una cita en la que tenía como rivales a Corea del Sur, China, Yugoslavia, Canadá y Australia. De nuevo el sistema de competición era una liguilla entre los 6 finalizada con encuentros por el oro y por el bronce. Pat Summitt, la protagonista de nuestro primer capítulo dirigía desde el banquillo una selección plagada de nombres míticos. A nuestra protagonista (Cheryl Miller) se le unían nombres como el de la pívot Ann Donovan, la ala-pívot Janice Lawrence, Lynette Woodard o jugadoras que pasarían por España como Theresa Edwards, Pam McGee y Cathy Boswell. Estados Unidos venció todos sus encuentros de la liguilla con mucha claridad y volvería hacer lo propio en la final venciendo a Corea del Sur por 85-55 con 16 puntos de Cheryl Miller, máxima anotadora del equipo en el campeonato. Siempre quedará la duda de qué habría pasado si no hubiese habido un boicot soviético.

Una vez hemos comentado los Juegos Olímpicos vamos a hablar un poco de Cheryl Miller. Los de mi generación, los que recordamos la NBA masculina primero de Trecet y después de Andres Montes recordaran a un escolta que jugaba en Indiana Pacers de nombre Reggie Miller y del que Andres Montes decía “Tiempo de un Killer, tiempo de Miller”. Reggie no era sino el hermano de Cheryl. Cheryl era su hermana mayor nacida año y medio antes (en 1964). Llegaba a los Juegos con apenas 20 años siendo una estrella universitaria con las USC Trojans con las que jugó entre 1982 y 1986. Llegaba a los Juegos con dos títulos universitarios en su bolsillo (1983 y 1984) siendo protagonista en ambos junto con jugadoras como Cynthia Cooper y las hermanas Paula y Pamela McGee. Jugaría con Estados Unidos también en el Mundial de 1986. Vencerían 108-88 en la final a la Unión Soviética con 23 puntos de Cheryl (ya no estaba Semenova). Una vez terminado el ciclo con las USC Trojans. Después probó en algunas ligas americanas de la época pero diversas lesiones de rodilla le obligaron a una retirada prematura. Comenzaba un periplo por los banquillos iniciado como asistente en las USC Trojans primero como asistente y después como principal. También ha estado en Phoenix Mercury, Langston University y Cal State. Además ha trabajado también como comentarista televisiva.

Miembro también de varios Hall of Fame Cheryl es sin duda una de las mayores leyendas de la historia del baloncesto estadounidense.

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